EQUILIBRIO: CONTRO POSTURAL Y DESARROLLO DEL ESQUEMA CORPORAL EN 2º ~ EL VALOR DE LA EDUCACIÓN FÍSICA

domingo, 16 de noviembre de 2014



Continuando con el trabajo emprendido en el tema anterior, de desarrollar el esquema corporal en los niños de 2º (el tema anterior fue la lateralidad y los movimientos segmentarios), hemos dedicado estas trés últimas semanas (5-6 sesiones) ha desarrollar el control postural y despertar la conciencia del tono muscular de algunas partes de nuestro cuerpo. Para ello, hemos utilizado juegos y ejercicios relacionados con el equilibrio, demandándole con estos juegos diferentes exigencias motoras que no se le requieren de forma habitual en su día a día, contribuyendo de esta forma a enriquecer el conocimiento de su propio cuerpo y a ampliar el patrón de movimientos.

Como ya hemos visto, el esquema corporal tiene diferentes componentes para desarrollar y en esta ocasión hemos puesto el foco sobre el control muscular para obtener un control postural. Por otro lado, existen dos tipos de equilibrio: el estático (habilidad de mantenerse estable sin movimiento) y el dinámico (habilidad de mantener estable el cuerpo en acciones que incluyan desplazamiento o movimiento). En estos cursos nos hemos centrado en el equilibrio dinámico sin olvidar el estático.

Durante la realización de los diferentes ejercicios que se han llevado a cabo, a lo largo de la unidad didáctica, el niño ha tenido que ir realizando, de forma constante, ajustes musculares para así poder mantenerse en equilibrio.

Como juego de calentamiento hemos utilizado en diferntes ocasiones el juego de “arriba y quieto”. Este juego consiste en un pilla pilla en el que sitúan diferentes bancos suecos invertidos sobre el terreno de juego -con sus colchonetas al lado como regla de seguridad-. Se la quedan 4 niños que tendrán que intentar pillar al resto -si pillan a uno se libra y se la queda el pillado-. Los que no se la quedan se pueden subir a los bancos y estarán a salvos, no pudiendo estar más de 10 segundos subidos en él.

Queremos destacar la realización de las “peleas de equilibrio” que se han realizado sobre suelo, sobre cuerda, sobre bancos suecos, etc. Este juego les encanta. Consiste colocarse sobre una línea, una cuerda o un banco sueco, enfrentarse a su compañero para ver quién es el primero que abandona la línea, la cuerda o el banco sueco. Para evitar el agarre de unos a otros les dimos una pelota que no podían soltar. Una vez que hayan terminado cambio de compañero.

Los zancos ha sido otro de los recurso que hemos utilizado, y en primer lugar comenzamos con la utilización libre de los mismos. Los invitamos a que intentaran ir solamente por las líneas, a que realizaran un pequeño circuito montado con diferentes pruebas, a que atravesaran una cuerda pisándola con los zancos, a que se subieran encima de una colchoneta -lo cual le da una mayor inestabilidad-, a que pasaran una vaya por encima, etc. Y todo esto en forma de circuito o de forma libre, situando los elementos en el espacio y ellos decidían que reto realizar.

Los circuitos, que tanto les gustan, también han estado presente. Para ello hemos utilizado bancos suecos invertidos, saltar dentro de un aro y quedarse quieto, pasar el río montado sobre ladrillos, hacer de funambulistas mientras van pisando una cuerda, etc.

El juego de "atraviesa el río y tírate sobre la piedra que quieras". Las piedras son aros, de diferente tamaño y por tanto de diferente puntuación. Si consiguen caer en ellas sin salirse se le dan puntos. Cuanto más pequeño sea el aro más puntos consiguen (este juego lo hemos realizado atravesando un gran río -varios bancos suecos uno detrás de otro- o un río más pequeño -atravesar un solo banco sueco invertido-).

El trabajo colaborativo lo hemos emprendido con diferentes juegos, entre los que queremos destacar:

  • El juego de “de orilla a orilla”. Dos subidos sobre banco sueco, deben cruzar de una parte a la otra del banco intentando que ninguno de los dos se caiga. Al llegar cada uno a la otra orilla deben saludarse sobre un pie y las manos abiertas. Si alguno de los dos se cae en el intento de cruzar el punto no se le otorga a ninguno.
  • El juego de “salta y...¡quieto!”. Se juega en equipo de 4-5. El primero salta, con la condición de quedarse totalmente quieto después del salto, el segundo se pone a su altura y realiza otro salto y así sucesivamente hasta llegar a un punto determinado.

En la última sesión el equilibrio en lugar de conseguirlo sobre su propio cuerpo, se han tenido que valer de éste para mantener en equilibrio otros objetos (ladrillos en la cabeza, picas sobre la mano, etc.). De tal forma que han tenido que poner todo su empeño en estabilizar todo el cuerpo para conseguir transportar los objetos de un punto a otro.

En definitiva hemos contribuido a desarrollar un poco más el esquema corporal del niño y aunque queda aún mucho más, el trabajo realizado queda realizado. Os dejo con el vídeo para que podáis ver algunos de los juegos que hemos realizado. Para cualquier duda: @elvalordelaef, www.facebook/elvalordelaef o maestrokisco@gmail.com
 
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